Siempre me he considerado como una persona que piensa mucho las cosas antes de hacerlas;
bueno no siempre.
En mi adolescencia recuerdo haber tenido varios conflictos con mi señora madre por desiciones tontas que tomaba; y por involucrarme con personas que no debía.
¿Pero qué sería de un puberto si no experimentara su vida con múltiples errores?
Es clásico, los padres todo el tiempo quieren protegernos de lo que para ellos está mal hecho. Pero es evidente que son errores que ellos tuvieron cuando fueron jóvenes, y ahora con la cabeza más fría se atreven a decir que está mal hecho.
Ahora que tengo veintidos años y que sin temor puedo decir que he dado un paso más, que soy una persona adulta, y que las circunstancias me han hecho madurar, estoy consiente de que tengo miedo a equivocarme; es algo inexplicable pero constante.
Y sin duda he aprendido a pensar más las cosas tanto que a veces me digo ¿Por qué rayos la pienso tanto?, sólo es cuestión de atreverte y ya!! ... =D ...
Bueno sólo algo que reflexione
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Tu lexico me encanta
hahaha
"mi señora madre"
y "puberto"
:P
suerte en el blog nena
Publicar un comentario