Entre la poco más de dos mil quejas anuales que recibe la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), no sólo destaca el rubro de inmobiliaria y fraccionamiento o las demandas a carpinterias, también existen quejas “raras” que se hacen notar por lo poco habituales que son.
Javier Neblina Vega, delegado federal de la PROFECO, informó, que han recibido quejas extrañas por parte de los consumidores que en la mayoría de los casos terminan favoreciéndolos.
Manifestó, que en una ocasión una persona compró un perro, el cual supuestamente se encontraba vacunado, y el animal muere al día siguiente de la compra, por lo que su dueño le realiza una autopsia donde encuentran que el cachorro había fallecido a consecuencia de parvovirus, añadió que dentro de las próximas semanas se citará al proveedor, donde la persona podrá pedir la reposición del mismo.
Así mismo, agregó se presentó un caso donde el consumidor se había encontrado una navaja dentro de una lata de atún, pero la demanda no procedió ya que el mismo pedía una indemnización, cosa que PROFECO no puede regular.
De igual manera, un accidente similar pero en un pañal, y al igual que el interior, solicitaba una indemnización, ya que el comprador consideraba que podría haberle causado un daño físico, pero tampoco procedió.
Finalmente, un caso en el que el afectado presentó una queja en contra de un bar, por haberle impedido la entrada, donde los encargados se justificaron con que no se permitían personas homosexuales en el lugar, ahí el consumidor ganó ya que el lugar no contaba con algún letrero que indicara que se reservaban el derecho de admisión, por lo que se hizo acreedor a una disculpa del gerente del lugar, además de dejarlo entrar al lugar.
Neblina Vega, aseguró es el artículo quinto y séptimo los que más precisamente regulan los derechos de los consumidores, y pueden proceder siempre y cuando se compruebe.